• Javier Soto

La historia de Azul

Actualizado: feb 18


La vida de un critico no es sencilla para nada. Arriesgamos mucho al sumergirnos en nuevos mundos, porque ponemos corazón, mente, alma en lo que leemos y podemos salir heridos muchas veces por lo que se nos entrega, que resulta ser nada en comparación a lo que prometen. Tenemos entonces el poder sobre aquellos que ofrecen su trabajo a nuestro juicio, y con ello las ganas de hacerlos sufrir por el sufrimiento que nos hicieron pasar a nosotros al tener en nuestras manos algo que no llega nada. Este sufrimiento siempre ocurre cuando llegan nuevos talentos, personas que se han atrevido a explorar un mundo por su cuenta, y por ello se les admira, aunque sus trabajos sean decepcionantes.


Ha sido difícil digerir La historia de Azul, escrita por @Vampiremel30. Los primeros elementos que siempre vemos son la sinopsis, la portada y el título. Estos últimos dos son adecuados, más suficientes para hacer al lector querer saber más, y mostrándonos también a los protagonistas de la historia. Un trabajo excelente, pero que podría mejor con una sinopsis que sea más convincente, que sea diferente. No llena, no parece pertenecer al libro, aunque hable de él.


Y son los protagonistas de lo que habló ahora. Azulia, o Azul, como tu prefieras, que a pesar de ser una adolescente se comporta como una niña pequeña. Quizá porque es una sirena, quizá porque está descubriendo un nuevo mundo, pero no podemos culparla por maravillarse con la exploración de algo que jamás ha visto.

Luego está Harry; hijo del Rey pirata, por tanto, un príncipe, pirata, pero príncipe. Asemeja, por sus actitudes, a modelo de Badboy que abunda en las novelas juveniles. Borracho, ingenuo, y lo único que cambia en él es un sentimiento hacia la pequeña sirena.


Empiezo con lo bueno, y hablo de lo bueno en esta obra. La idea de la narración es única, que no había visto hasta ahora. Sus intenciones de usar la narración en primera persona son interesantes, pero más el hecho de que quiera hacerlo pasar todo por una crónica, una remembranza, una especie de cuento. Los primeros dos capítulos son pruebas de que alguien escucha. La imagen es clara, quizá es Harry con Azul, o quizá es una persona cualquiera a lado de Azul. Pero quien cuenta todo es la sirena, con muchas personas sentadas alrededor de ella en un círculo, con los oídos afinados y los ojos abiertos para prestar atención a cada detalle que ella da. El problema es que esta ilusión se rompe cuando nos dan detalles que ella, bajo ninguna circunstancia o motivo, debería saber. Y más se rompe con aquellas escenas donde ella no podría estar, donde ella no tiene presencia. Nos cuenta cosas que nunca vio, pero que sabe. Eso incluye las entradas en el diario de Harry, y algunas cartas.

Y está esto, este pequeño detalle que siempre renegaré: estas extraña notas al final del capítulo. Somos amateurs, pero hay que comportarse como profesionales y eso significa evadir esto que está arriba. Así pues, el poco buen trabajo que estaba haciendo la autora es lanzado por la borda, sacrificado para alimentar a tiburones.



Apenas estamos empezando. Una advertencia les digo. Nunca, pero nunca de los nunca, hagan aclaraciones. Ustedes no tienen porque aclarar nada de lo que escriben, ni explicaciones ni nada que se le parezca. Si lo hacen, sólo caerán en un juego. Además, nunca saben quien puede leerlos y quien pueda utilizar eso en su contra. Y eso es lo que haré ahora.

Aclaración uno: es más que obvio que tiene una cierta inspiración en La Sirenita de Disney, porque fue Disney quien decidió, a través de la imagen, que el rey de los mares era Poseidón. Las sirenas no son hijas de Poseidón, y el cuento original ni siquiera menciona nombre. Es más, no hay claridad mucha sobre su origen en la mitología griega, pero son devoradoras de hombres, y sólo eso. Todo el mundo que plantea la autora no pertenece a las sirenas de antes, sino al mundo de Disney, entre otras cosas.


Aclaración dos: el romance es muy obvio, no importa cuanto lo niegues. Sus actitudes, actuaciones, pensamientos, indican claramente que Azul y Harry están enamorados. No tendrá conciencia de las emociones humanas, pero conoce el amor materno y fraternal. Lloró por Harry y casi muere por Harry. Además, según parece, las sirenas si pueden enamorarse, y ello significa brindarle todas sus atenciones y encantos a la persona que aman, además de que les otorgaran premios que en su mayoría serán peces. Es más, los besos puede que sean una confirmación más que certera. Si quieres que piensen lo contrario, debes pensar diferente, hacer las cosas diferentes. Cierro mi caso, pero no mi crítica.


Aclaración cinco: ¿De verdad esto esta ambientado en el siglo XVII? En realidad no sé cuanto haya evolucionado la medicina desde la peste negra, pero no me siento muy cómodo con lo siguiente:

Aun no sé las razones, pero algo no cuadra. Y menos aún en el siguiente cuadro.

Según entiendo, esto es una clara referencia al cloroformo, el cuál, fue obtenido hasta mediados del siglo XIX. Esto simplemente es de otros tiempos.


Hay capítulos que son pocos verosímiles, como el doce, el trece y el diecisiete. Hay muchos errores de ortografía y redacción. Tiene demasiados puntos suspensivo que casi se vuelve una historia de suspenso. Hay alguna que otra cosa que se siente incongruente, pero que quizá tiene sentido si pensamos en que sus hermanos le han contado muchas cosas sobre el mundo humano. Tiene conceptos muy errados como el placebo y el binocular pirata, catalejo en realidad. Demasiados saltos de escenas que no vienen al caso, una voz en off que no tendría que estar ah, y un uso de mayúsculas tan errado, exagerado, que hasta me hizo sentir agredido. Y sus deletreos, ¡oh sus deletreos! ni hablar de ellos quiero. Pero lo más graves es una sensación de vacío, una sensación de que hacen falta más acciones, más detalles, algo que adorne la historia.

Así no se indica que los personajes están deletreando. Hay una manera mucho mejor, y entendible de hacerlo







Aquí otros detalles, como este fragmento en francés de dudosa calidad. Si no hablan un idioma, absténganse de escribirlo. Usar el traductor es lo peor que pueden hacer, porque ellos no distinguen contexto. Si quieren hacerlo, busquen alguien que sepa el idioma, que lo maneje, o de lo contrario tenga un diccionario a la mano para ir viendo palabra por palabra y tenga algo más fidedigno.

T



Esto a mi parecer, es muy inverosímil. ¿De dónde ha sacado la protagonista tal velocidad, agilidad, gracia, habilidad?


Y luego esta obviedad. No creo que sea necesario explicar.



El remate, o lo que colma el vaso de esta historia, es que todo esta tan bien conectado, que da la sensación de que los personajes o son demasiado ciegos, o son demasiado retrasados, por no decir algo más fuerte. Hay descripciones y pareciera que todos las conocen, pero a su vez, nadie ubica a nadie. Se cruzan, se ven, pero no se reconocen. ¿Cómo es esto posible? ¿Qué sentido tiene? No le da suspenso, no le da beneficio alguno. Sólo provoca que lo único que bueno que tiene la historia se pierda.


Yo te digo autora, que pares la segunda parte de está obra, que no escribas nada hasta que arregles los errores que has cometido en tu primera obra. Puedes cambiarlo todo, llevar un diferente camino que el de Disney. La muerte sería el final perfecto para los protagonistas, porque la vida no siempre es rosa, y menos cuando quieres hacer algo que busca mostrar el lado salvaje —aunque parezca más un berrinche— de las sirenas.

0 vistas

Editorial Arrowy S.A.C.

Calle Guillermo Almenara 161

San Juan de Miraflores, Lima

Teléfono: (+51) 917407390

Horario de atención: Lunes a viernes de 9.00am a 5.00pm

Correo electrónico: info@editorialarrowy.com